Dr. Kupczyszyn Iván

Gastroenterólogo

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Colon Irritable


Consiste en un conjunto de síntomas, básicamente molestias abdominales y alteraciones del hábito evacuatorio, que se originan aparentemente en la parte distal del tubo digestivo (intestino delgado y colon), sin que se pueda evidenciar ninguna causa que los justifique.

El síndrome del intestino irritable tiene una gran importancia, porque supone del 20 al 50% de las consultas en gastroenterología. Se presenta en el 10-20% de la población general, con una incidencia mayor en mujeres, aunque puede aparecer también en niños y adolescentes. El costo de este síndrome para la sociedad es enorme debido a los gastos que genera: absentismo laboral, consultas médicas, exploraciones diagnósticas muchas veces innecesarias y repetitivas y tratamientos farmacológicos, a veces también de valor dudoso.

 

Síntomas

 

El colon irritable consiste en molestias abdominales asociadas a alteración del hábito evacuatorio, tales como diarrea, constipación (estreñimiento) o alternancia de constipación y diarrea. Para hacer el diagnóstico se requiere que los síntomas sean crónicos (duración superior a tres meses) y que aparezcan de forma continua o recurrente.

Las molestias abdominales son muy variables. El dolor típico es cólico con retortijones y ruidos intestinales (borborigmos), pero muchas veces existe otro tipo de molestias, como opresión, pesadez, pinchazos o distensión abdominal.

La intensidad de los síntomas abdominales puede variar desde una pequeña molestia hasta un dolor intenso. Algunos pacientes presentan predominantemente un cuadro de dolor abdominal intenso y en caso de que no se cumpla el resto de los criterios de intestino irritable, se establece el diagnóstico de dolor abdominal funcional.

Los síntomas abdominales pueden asociarse con constipación, una consistencia de las heces aumentada (materia fecal blanda) o bien una alteración en la evacuación fecal que puede ser difícil o incompleta. Característicamente los pacientes con intestino irritable suelen referir heces caprinas, es decir, en forma de pequeñas bolas, o bien heces acintadas, habitualmente asociadas con dificultad expulsiva. Las molestias abdominales suelen estar relacionadas con la intensidad de la constipación y generalmente aumentan conforme pasan los días sin evacuar. En estos casos la evacuación produce un alivio de los síntomas. Sin embargo, otras veces el dolor abdominal se exacerba cuando existe una evacuación difícil, conforme el paciente repite esfuerzos infructuosos, o cuando persiste una sensación de evacuación incompleta.

Las molestias abdominales se pueden asociar también con diarrea, que puede presentarse de diversas formas, bien sea como aumento de la frecuencia de las heces, consistencia disminuida o bien urgencia defecatoria.

Frecuentemente los pacientes inician un cuadro de molestias abdominales, muchas veces desencadenadas tras la ingesta, que se alivian con una deposición diarreica. Sin embargo, otras veces la secuencia es inversa, con aparición de las molestias abdominales tras la deposición.

Puede ser difícil determinar si el paciente tiene realmente estreñimiento o diarrea, porque muchas veces se combinan. Al inicio de la defecación las heces pueden ser duras y luego seguirse de una deposición diarreica. La alternancia de estreñimiento y diarrea puede seguir un patrón de varios días o semanas, de forma que períodos de estreñimiento terminan con una o varias deposiciones diarreicas o bien se siguen de unos días con diarrea. Un síntoma adicional frecuente es la evacuación de moco, a veces muy abundante.

Es muy raro que las molestias interrumpan el sueño, dato importante en el diagnóstico diferencial con enfermedades orgánicas. Los pacientes con distensión abdominal suelen referir un empeoramiento progresivo a lo largo del día. Suelen atribuir sus molestias a un aumento del gas intestinal y esta noción se suele reforzar porque además refieren una dificultad para expulsar gas y alivio de las molestias cuando consiguen evacuarlo.

Con frecuencia hay síntomas asociados, como, por ejemplo, esofágicos (dolor torácico no coronario, síntomas de reflujo) y, sobre todo, de dispepsia funcional, que afecta concomitantemente a un 30% de los pacientes. Puede haber también molestias urinarias (disuria, polaquiuria, nicturia) y ginecológicas (dispareunia, dismenorrea). También es frecuente la presencia de síntomas extraabdominales, como cefalea, lumbalgia y cuadros de fibromialgia. Por último, son frecuentes los ataques de pánico, la agorafobia, las alteraciones del sueño y la depresión.

 

Diagnóstico

Es puramente clínico.

En caso de duda, se pueden realizar exploraciones complementarias para descartar una patología orgánica.

Si  hay signos de alerta, como por ejemplo presencia de fiebre, pérdida de peso o signos de hemorragia gastrointestinal, habrá que descartar enfermedades orgánicas. En cualquier caso, el estudio del paciente deberá hacerse sólo una vez y no repetirse si no hay un cambio clínico que lo justifique. A la hora de planear la pauta diagnóstica debe prevalecer el sentido común, evitando exploraciones innecesarias.

 

Causas del Colon Irritable

No hay una causa concreta de este trastorno, sino que más bien se debe a la interacción de distinto aspectos. Los más importantes en este sentido son la alimentación y el estrés.

LA ALIMENTACION:

Quien tenga Colon Irritable es consciente de que hay alimentos concretos que empeoran sus síntomas. Sin embargo, puede que se hagan pruebas de alergia y no presente ninguna de tipo de alergia  alimentaria.

¿Cuál es la explicación a esto?

Sencilla, se ha de sustituir el término de ALERGIA por el de INTOLERANCIA ALIMENTICIA.

La Alergia es una reacción prácticamente inmediata ante un antígeno que entra en el cuerpo; la Intolerancia alimenticia puede ser una reacción inmediata, a las 2 horas o las 24 horas o 48 horas por poner un ejemplo. La alergia o se tiene o no se tiene; en la intolerancia hay grados léase baja, media o alta y dependiendo de esos grados el cuerpo reaccionará con una intensidad y en un espacio de tiempo.

Cada persona suele ser intolerante a ciertos alimentos si bien en la siguiente lista se encuentran los que en un mayor porcentaje se asocian a ella:

1)  El trigo

2)  Los productos lácteos

3)  Café

4)  Cafeína

5)  Te

6)  Bollería

7)  Chocolate

8)  Alimentos refinados/procesados

9)  Frutas confitadas

10) Bebidas gaseosas.

11) Sopas de sobre.

 

Tome la lista si lo desea como indicativo de posibles alimentos a los que puede tener intolerancia para prestar especial atención a su reacción ante ellos; pero recuerde que no necesariamente le ha de sentar mal cada uno de ellos.

 

EL ESTRÉS:

 

El estrés puede afectar a cada persona de forma muy diferente. Algunas personas sufren taquicardias, dificultades respiratorias, ataques de pánico, insomnio... pero en el case de las que padecen de Colon Irritable su punto débil son los intestinos.

Para hablar con propiedad del Estrés es importante definirlo correctamente. El Estrés es la reacción que aparece en el organismo cuando se supera nuestra capacidad de adaptación al ambiente. Teniendo tres componentes básicos:

1) Causas: Las situaciones que nos afectan en nuestra vida diaria, pudiendo ir desde estresores leves tales como un atasco de tráfico hasta grandes estresores como la pérdida del trabajo o un familiar querido.

2) Capacidades: Son los recursos que cada personas posee para superar las situaciones estresantes.

3) Síntomas: Físicos (taquicardia, hipertensión, nauseas, etc.), Mentales (Dificultad de Concentración, Autocrítica Negativa, Olvidos Frecuentes, etc.), Emocionales (Ansiedad, Depresión, Culpa, etc.)

 

Lo importante de los conceptos anteriores es entender que si bien es consustancial a la vida el que existan causas de estrés, no estamos indefensos ante ellas pues podemos desarrollar nuestras capacidades para hacerlas frente y por tanto podemos variar el efecto que tengan sobre nosotros.

 

Tratamiento

 

El tratamiento comienza transmitiendo al paciente la idea de que el médico comprende su enfermedad, con una explicación clara de la naturaleza del síndrome. Conviene aconsejar una regularización de los hábitos de vida y de la dieta, intentando evitar excesos y estrés, que suelen empeorar los síntomas.

 

Ante cualquier duda consulte a su gastroenterólogo de confianza.

 

Fuente:

 

1) Medicina Interna, Farreras-Rozman

2) Enfermedades Gastrointestinales y Hepáticas, Sleisenger &  

    Fordtran

3) Articulo de Oscar Roberto López (licenciado en Psicología-

    Universidad Complutense de Madrid)

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